Comentario sobre la función del 4 de junio de 2011, en la gran sala del Centro Cultural de Chillán, por Charles Benner
Con motivo de las celebraciones de los 431 años de la fundación de Chillán el 26 de Junio de 1580, este sábado último recién pasado la llamada “Silla del Sol” (en mapudungún), o también conocida como “Cuna de la Patria” o “Ciudad de Artistas”, esta ciudad se vistió de gala para recibir la belleza del ballet y la danza en su principal escenario, el Teatro Municipal de Chillán. Si bien la sala chillaneja aún luce en pañales para acoger la excelencia de este tipo de espectáculos; los coterráneos de Ramón Vinay, Claudio Arrau, Marta Colbin, Marta Brunet, Victor Jara y Bernardo O'Higgins entre otras celebridades oriundas de aquella localidad, disfrutaron de una gran noche de ballet convocada por Hugo Zárate, hoy maestro y ex-bailarín profesional del Ballet de Santiago.
El “Estudio Hugo Zárate” de Chillán y el Ballet Juvenil dependiente de la misma institución, entregaron a los asistentes a la sala chillaneja un trabajo bastante serio y profesional realizado por el maestro argentino avecindado en dicha ciudad. Así también, se contó con invitados especiales como la Escuela Arte Ballet que dirige Johann Ortiz y los bailarines María Lovero y Edison Araya del Ballet de Santiago. La jornada tuvo como principal exponente a los alumnos de la escuela chillaneja en sus distintos niveles, desarrollando su quehacer artístico en el estilo clásico preferentemente. Es necesario detenerse en este punto, pues vemos con agrado el elaborado trabajo, fino y documentado de la técnica académico-clásica en manos de un artista formador que tiene a su haber la experiencia de haber sido un profesional del ballet. Ello es notorio al momento de ver a los alumnos en escena; pues reflejan el estilo y profesionalismo de su guía referente. Por lo mismo se puede decir que en Chillán se baila, pues una cosa es moverse y otra muy distinta es ¡bailar! Ahora bien, para un mayor desarrollo y avance del camino iniciado por el maestro Zárate, la pronta subida a las puntas se hace necesaria y de paso eliminar aquellos molestos e incómodos kilos excedentes que hoy día lucen algunas bailarinas del Ballet Juvenil. Destacamos la participación de los adolescentes Monserrat Villar y Gabriel Valencia en la “Pequeña Suite Danzante” - valores formados por el maestro Hugo Zárate -, y especialmente a la juvenil Victoria Peralta por su calidad danzante en las diferentes intervenciones del programa.
María Lovero y Edison Araya, ambos artistas del Ballet de Santiago hicieron lo propio interpretando el Pas de Deux del Acto II del “Lago de los Cisnes”, con música de Piotr Ilich Tchaikovsky y coreografía de Petipa/Ivanov. Si bien, en términos generales se visualizó el Pas de Deux en su diseño original, el mismo se vio un tanto eclipsado por la falta de manejo adecuado, firme y seguro en el trabajo de partenaire.
Los solistas de la Escuela Arte Ballet demostraron alta madurez, excelencia técnica y gran compromiso interpretativo en las obras presentadas. “Nuestros Valses”( extracto) de Vicente Nebrada y música de Teresa Carreño, brilló por la fluidez de sus movimientos, musicalidad y elegancia en cada evolución y resolución de los lift. Los bailarines Andrés Barrientos y Cristian Ulloa - fortalezas de la agrupación -, se entregan a la danza con solvencia técnica y dominio escénico; pues la difícil ejecución de la coreografía en cuanto a velocidad, y musicalidad tiene en ambos artistas a dos sólidos partenaires. Las bailarinas Cindy Carreño y Odette Mercado en sus diferentes temperamentos dejan la vara muy alta como bailarinas intérpretes. El gran sentido danzante de ambas y el compromiso escénico aún más allá de cualquier dificultad técnica, les permite fluir en la escena con delicadeza y soberbia a la vez.
Concluyó el programa con la interpretación magistral del Pas de Deux de “Don Quijote” en una particular revisión de su director artístico Johann Ortiz, para el clásico de Marius Petipa interpretado por Cindy Carreño y Andrés Barrientos ante los arrebatadores aplausos del respetable. Finalmente acotar, que jornadas artísticas de alto vuelo como las que comentamos en estas líneas, ameritan con urgencia la finalización de la obra en términos concretos y equipamiento del Teatro Municipal de Chillán para albergar en propiedad este tipo de magnos eventos.